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Mérida a través de Club Premier, una experiencia sin igual

Mérida a través de Club Premier, una experiencia sin igual

Mérida, la ciudad blanca de Yucatán, fue el escenario para vivir una experiencia al estilo Club Premier. El último fin de semana del mes de octubre, los socios de este programa de recompensas pudieron disfrutar de la gastronomía, historia y paisajes que envuelven a Mérida y sus alrededores.

Como en todas sus experiencias, Club Premier cuidó cada detalle de este viaje desde el primer momento. Por ejemplo, a los socios se les reservó un área exclusiva en la Terminal 2 del Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México con todo y alfombra naranja; los recibieron con regalos y pudieron realizar un check in sin apuros y sin boletos, porque claro, Club Premier ya se había encargado de registrarlos a todos para que no se preocuparan por nada.

Foto por: Alejandra Verdugo.

Desde ese momento comenzaron a sentir lo que significa realizar una experiencia Premier. A bordo del avión exclusivo para los socios las sorpresas no pararon, pues como era de esperarse, la aerolínea más importante de México los esperaba con un menú único para este vuelo, así como con la amabilidad y el buen servicio que siempre los distingue, se trataba, claro, de Aeroméxico.

La experiencia Club Premier apenas comenzaba…

Día 1

Al llegar a Mérida, autobuses de lujo esperaban a los socios para trasladarlos a la primera experiencia gastronómica: el restaurante del hotel boutique Rosas & Xocolate. La fachada rosada de este hotel ya se convirtió en un ícono local. Su interior no se queda atrás, el minimalismo envuelto en aires yucatecos hicieron de esta primera parada el lugar perfecto para comenzar a conocer Mérida.

El menú a cargo del chef David Segovia se sirvió en tres tiempos mientras los socios disfrutaban del buen servicio de los trabajadores de Rosas & Xocolate que, sin pensarlo, prestaban atención a cada socio para hacerlos sentir como en casa.

Foto por: Alejandra Verdugo.

Al salir de este hotel boutique, el autobús los trasladó al Hotel Fiesta Americana Mérida VIP Lounge, donde sus maletas ya los esperaban en su habitación, así como con regalos por parte de Club Premier.

Foto por: Fiesta Americana.

Cena con ceremonia maya y premios incluidos

La experiencia Club Premier rezaba una cena en la Hacienda Viva Sotuta de Peón, ubicada aproximadamente a 40 km de Mérida en el municipio de Tecoh, Yucatán. Aquí, una atmósfera de misticismo, del antiguo mundo maya y de historia, los atrapó.

La hacienda reabrió sus puertas en el 2005 y, hoy por hoy, es un punto obligado para los viajeros que visitan el estado. Un Museo dentro de una antigua casa maya, un recorrido por las antiguas fábricas de henequén que en algún tiempo fueron la base económica de la región, así como un recorrido en un “Truk”, una plataforma sobre rieles de Decauville acarreados por una mula, fueron parte de las actividades.

Entrada la noche, trasladaron a los socios a un jardín para presenciar una ceremonia maya. En esta ceremonia se relajaron y prepararon porque la noche, apenas comenzaba.

Foto por: Alejandra Verdugo.

Un buffet típico de comida yucateca los esperaba en el restaurante. El ambiente místico se mezcló con un trío musical que puso sabor a la noche con canciones tradicionales de la cultura mexicana, nada mejor para disfrutar de los platillos.

Para cerrar la velada Club Premier se puso de manteles largos y es que, como si no fuera poco lo que ya habían disfrutado y les faltaba aún por disfrutar, decidieron rifar vuelos a Nueva York, Cancún y a cualquier destino de Europa y Estados Unidos, cuatro afortunados socios se los llevaron, pero eso no es todo, también rifaron relojes, lentes y perfumes de las casas de moda más importantes, por mencionar algunos de los premios.

Definitivamente, Club Premier tiró la casa por la ventana con este viaje a Mérida y eso que apenas era el primer día.

Foto por: Club Premier

Destino: Mérida, invita: Club Premier

Día 2 y 3

¿Qué era conocer Mérida al estilo Club Premier? Tres días y dos noches con actividades exclusivas para los socios que pertenecen a este programa de viajeros que en un viaje normal la gente no puede disfrutar, esa es una de las grandes ventajas de inscribirse al programa y, lo mejor, es totalmente gratuito.

El segundo día comenzó con un desayuno en el restaurante Los Almendros del Hotel Fiesta Americana VIP Lounge. Este día estaba destinado para que los socios pasearan por Mérida sin ninguna prisa y conocieran lo que fuera del agrado de cada quien.

Mérida se encuentra a 30 minutos de Puerto Progreso, así que hubo quienes se lanzaron allá a gozar de un buen platillo de mariscos y comerse, como la gastronomía local manda, una marquesita rellena de queso bola con cajeta.

Foto por: Alejandra Verdugo.

Al atardecer todos estaban listos para asistir a la cena de gala que se ofrecería en el restaurante K’u’uk. El encargado de trasladar a los socios al restaurante fue Lincoln México en modelos como el Lincoln Continental 2018, un auto que aún no está en suelo mexicano, pero que gracias a Club Premier los socios pudieron disfrutar.

K’u’uk es uno de los restaurantes más importantes de Mérida y Yucatán, la cocina está a cargo del reconocido chef a nivel internacional Pedro Evia, quien se encargó de preparar un menú exclusivo para los socios. La noche del sábado 28 de octubre, K’u’uk fue totalmente para Club Premier.

Foto por: Alejandra Verdugo

Para amenizar la cena, la Camerata Amadeus con la dirección del Maestro Antonio Espinosa presentó el programa “Del Barroco a lo Contemporáneo” con piezas de Vivaldi, Mozart, Bizet, Arturo Márquez, entre otros.

Foto por: Alejandra Verdugo.

Izamal, Pueblo Mágico

El tercer día se vivió en el primer Pueblo Mágico declarado en el estado de Yucatán: Izamal, el famoso pueblito de fachadas amarillas que encanta a los viajeros. También conocido como “Ciudad de las tres culturas” por la mezcla del antiguo mundo maya, el español y el contemporáneo.

Al llegar al pueblo los pusieron al tanto de la historia y el misticismo que envuelve a este lugar. Fueron guiados al Ex Convento de San Antonio de Padua el cual cuenta con el segundo atrio más grande del mundo, sólo por debajo del de la Plaza de San Pedro en El Vaticano.

Foto por: Alejandra Verdugo

La cereza del pastel, en la cual terminaba esta experiencia de Club Premier a Mérida, fue el restaurante Kinich, en donde se respira la magia de Izamal y se goza de la cocina tradicional yucateca.

Kinich reservó un área exclusiva para los invitados en donde disfrutaron de un menú de tres tiempos que comenzó con una típica sopa de lima, continuó con un tradicional queso bola relleno y terminó con una copa de abundante helado de coco.

Las tortillas hechas a mano en comales por señoras yucatecas es un plus con el que cuenta Kinich, las cuales deleitan el paladar de todo aquél comensal dispuesto a probar de la gastronomía de este estado.

Foto por: Alejandra Verdugo.

Al terminar de vivir esta experiencia en Kinich, los socios fueron trasladados al Aeropuerto de Mérida para su regreso a  la Ciudad de México.

En palabras de Cynthia Celaya, líder del área de experiencias de Club Premier:
“Buscamos que cada experiencia sea Premier, sea única y que cada momento que tengan dentro de Club Premier sea inolvidable y eso haga que realmente sientan una recompensa por pertenecer a Club Premier”.

 

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