Copa Airlines: Más allá de Bogotá, Medellín y Cartagena
Mauro Arredondo, Gerente General de Copa Airlines en México, explica por qué la conectividad se ha convertido en la verdadera ventaja competitiva para vender Colombia.
Mientras muchos agentes de viajes siguen vendiendo Colombia como si fuera únicamente Bogotá, Medellín o Cartagena, Mauro Arredondo observa un escenario mucho más amplio.
Como Gerente General de Copa Airlines en México, tiene una perspectiva privilegiada sobre uno de los fenómenos más interesantes que vive actualmente el turismo latinoamericano: la transformación de Colombia en un destino cada vez más accesible, diverso y atractivo para el mercado mexicano gracias al fortalecimiento de la conectividad aérea.
La mayoría de los viajeros reconoce nombres como Bogotá, Medellín y Cartagena. Son ciudades que han construido una sólida reputación internacional y que concentran buena parte de la promoción turística del país. Sin embargo, para Arredondo, el verdadero potencial de Colombia comienza precisamente donde terminan esos tres nombres.
Porque detrás de ellos existe una oferta turística mucho más amplia.
Una Colombia de café, naturaleza, gastronomía, festivales, cultura, playas, experiencias exclusivas y destinos que todavía permanecen fuera del radar de buena parte del mercado mexicano.
Y es ahí donde identifica una de las mayores oportunidades para las agencias de viajes.
La conectividad como punto de partida
“Primero hay que entender que haya conectividad. El tema de la conectividad es fundamental, importantísimo.”
La frase resume buena parte de la evolución que ha vivido el turismo en los últimos años.
Durante décadas, la conversación comenzaba en el destino.
Hoy comienza en la experiencia de viaje.
Porque un destino extraordinario pierde valor cuando resulta complicado llegar a él. Por el contrario, un destino poco conocido puede convertirse en una oportunidad comercial muy atractiva cuando existe una conectividad eficiente que facilite el acceso.
El éxito de Colombia no es casualidad
Para Arredondo, el crecimiento de Colombia en el mercado mexicano responde a varios factores que han trabajado de manera simultánea.
Por un lado, existe un esfuerzo sostenido de promoción turística que ha logrado posicionar al país de manera muy efectiva. Por otro, existe una afinidad cultural evidente entre mexicanos y colombianos.
La música.
La gastronomía.
La hospitalidad.
La manera de relacionarse.


Todo ello genera una cercanía natural que facilita el interés por visitar el destino.
Pero existe un tercer factor que, desde su perspectiva, ha sido decisivo.
La conectividad.
La posibilidad de llegar más fácilmente a distintas regiones del país ha ampliado enormemente las oportunidades de venta.
Y eso ha permitido que Colombia deje de ser percibida como un destino limitado a unas cuantas ciudades para convertirse en una plataforma de experiencias mucho más diversa.
La Colombia que muchos todavía no conocen
Cuando se analiza el comportamiento del mercado mexicano, es fácil observar una concentración importante en Bogotá, Medellín y Cartagena.
Sin embargo, Arredondo insiste en que la verdadera riqueza del país va mucho más allá.
“Colombia no es Bogotá, no es Medellín, no es Cartagena. Colombia es un país amplísimo.”
Esa amplitud se traduce en una enorme variedad de productos turísticos.
El Eje Cafetero.
Las experiencias vinculadas al café.
El ecoturismo.
Los festivales culturales.
La música.
Las playas del Caribe.
Los programas de lujo.
Las experiencias gastronómicas.
Las rutas de naturaleza.
Los destinos menos explorados.


Todo ello forma parte de una oferta que todavía tiene un enorme margen de crecimiento entre los viajeros mexicanos.
Y precisamente ahí aparece una de las principales oportunidades para los agentes de viajes.
No vender únicamente los lugares más conocidos.
Sino construir experiencias diferentes.
Más profundas.
Más memorables.
Más personalizadas.
La conectividad como generadora de demanda
Existe una idea muy arraigada dentro de la industria aérea.
La conectividad no solamente responde a la demanda.
Muchas veces la genera.
Cada vez que una nueva ciudad se vuelve más accesible, aumenta automáticamente la curiosidad por conocerla.
¿Qué hay ahí?
¿Qué puedo hacer?
¿Por qué debería visitarla?
La simple existencia de una ruta eficiente comienza a despertar interés.
Por eso Arredondo considera que la expansión de las conexiones aéreas ha tenido un impacto directo en el crecimiento del turismo hacia Colombia.
Mientras más sencillo resulta llegar, más posibilidades aparecen para que el mercado descubra nuevas regiones del país.
El papel estratégico de Panamá
Hablar de Copa Airlines implica inevitablemente hablar del Hub de las Américas.
Más que un aeropuerto de conexión, Panamá funciona como una plataforma estratégica que articula gran parte de la conectividad regional.
La operación de Copa está diseñada para conectar mercados de América Latina de manera eficiente y consistente.
Para lograrlo, cada elemento operativo debe funcionar con precisión.
Horarios.
Llegadas.
Salidas.
Equipajes.
Conexiones.
Procesos aeroportuarios.
Todo forma parte de una estructura diseñada para facilitar el tránsito de pasajeros hacia múltiples destinos.
“Una conexión en Panamá puede ser de 50 minutos o una hora porque no se pasa migración, no se pasa aduana y el equipaje va documentado al destino final.”
Para el viajero, esto representa comodidad.
Para el agente de viajes, representa una ventaja comercial.
Porque permite construir itinerarios más eficientes y acceder a destinos que de otra manera resultarían mucho más complejos.
El nuevo viajero mexicano
Arredondo también observa cambios importantes en el comportamiento del consumidor.
Hoy el viajero mexicano busca mucho más que un destino.

Busca experiencias. Busca autenticidad. Busca historias. Busca emociones. Quiere sentir que la inversión realizada realmente valió la pena. Quiere regresar con recuerdos únicos. Y quiere aprovechar mejor cada día del viaje. Ese cambio obliga a las agencias a evolucionar.
Ya no basta con vender vuelos y hoteles.
Es necesario diseñar propuestas completas que integren distintos componentes de valor.
La conectividad vuelve a jugar un papel fundamental.
Porque mientras más opciones existan para construir itinerarios, mayor será la capacidad de personalizar cada experiencia.
Vender experiencias, no ciudades
Cuando se le pregunta cómo una agencia puede incrementar la rentabilidad de una venta hacia Colombia, Arredondo no habla primero de tarifas.
Habla de diseño.
Habla de estrategia.
Habla de producto.
Un viajero puede iniciar en Medellín.
Continuar hacia el Eje Cafetero.
Explorar Bogotá.
Finalizar en Cartagena.
Incluso aprovechar una estancia adicional en Panamá mediante programas como Panamá Stopover.
Cada una de esas decisiones incrementa el valor percibido del viaje.
Y también mejora la rentabilidad de la venta.
Porque el cliente deja de comprar únicamente transporte.
Comienza a comprar una experiencia integral.
Una oportunidad que apenas comienza
La relación turística entre México y Colombia vive uno de sus momentos más interesantes.
Los vínculos culturales son sólidos.
La conectividad continúa fortaleciéndose.
La oferta turística se diversifica constantemente.
Y los viajeros buscan cada vez más experiencias auténticas y diferenciadas.
Para Mauro Arredondo, el potencial de crecimiento está lejos de agotarse.
Por el contrario.
Apenas comienza.
“Copa puede originar en cinco diferentes ciudades de México y conectar a diez diferentes ciudades en Colombia.”
La frase resume buena parte de la oportunidad.
Porque detrás de cada conexión existe la posibilidad de descubrir una experiencia distinta.
Y detrás de cada experiencia existe una nueva oportunidad para que los agentes de viajes construyan propuestas más inteligentes, más rentables y más valiosas.
En un mercado donde muchos siguen vendiendo los mismos destinos de siempre, quienes entiendan mejor la conectividad también entenderán mejor el futuro.
Y en ese futuro, Colombia promete seguir ocupando un lugar cada vez más relevante para el viajero mexicano.


