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Para que no me olvides, Acapulco

Para que no me olvides, Acapulco

Para que no me olvides, Acapulco

Amigos míos,

Ni el atardecer más chulo logra opacar en mí el recuerdo de sus incesantes visitas. Saber
que no vendrán en un tiempo, aunque éste sea breve, me nubla el alma.

Y en mi afán de tenerlos prontito conmigo, aquí merito, les envío pedacitos de esta tierra, pos pa que no me olviden.

Y aquí les va mi azul, ese que en veces confunde al mar con el cielo y que recibe por igual
a pobres y ricos pa llenarlos a todos con su de gran calor .

Reciban también este canto, para acordarse de mí mero, como lo hacía la hermosa María
Para alimentar sus sonrisas, les dejo estas letras con las que pasarán horas disfrutando
aquéllos recuerdos de ayer y hoy, pa que negarlo.

Y ni qué decir de estos clásicos, en los que la pantalla grande, modestamente, me inmortalizó en sus corazones.

Les mando un puñito de sal, no por avaro sino porque es más que suficiente y este
representa a mis sabores, siempre envidiados y jamás igualados, esos frutos del mar que
provocan sobremesas siempre entre amigos, hasta caer la tarde.

También les envío una estrella, en memoria de nuestras alocadas noches, esas en las que
disfrutamos de tantos amores, algunos que trascendieron y otros tantos que al amanecer,
simplemente, pos sucumbieron.

Que esta brisa marina que también les hago llegar, lleve a sus rostros una sonrisa
inmediata, en recuerdo de todas aquellas veces que surcaron las olas como grandes
atletas o que prefirieron navegar sin prisa, para ir de pesca o simplemente, admirar la
inmensidad mientras pasaban a saludar a la Reina de los Mares, si señor. 

Y por último les mando una canastita, tejida con la nostalgia de los momentos vividos con
nuestros seres queridos, aunque ellos ya no estén con nosotros. 

Mi corazón se llenará de gozo al recibirlos nuevamente, para obsequiarles hermosos
panoramas rojizos al atardecer, en esta tierra en la que los corazones jamás envejecen, a
este edén al que pase lo que pase, siempre de los siempres ustedes volverán.

Los abraza en la distancia: El Acapulco de sus amores

Los detalles de esta carta

1. El querido autor de esta carta inicia enviando un azul a sus amigos, símbolo del color del cielo y el mar que se unen como uno solo en las playas acapulqueñas.

Acapulco puede contarse en historias diversas que se disfrutaron en el Acapulco Diamante, de exclusiva belleza, el Dorado, en donde todos se reúnen o el Tradicional, del que todo mundo tiene algo qué contar.

Por poner solo algunos ejemplos, Playa Condesa es el lugar de la fiesta hasta el amanecer, donde todos salen a divertirse luciendo su mejor atuendo.

Caleta y Caletilla son más familiares, de oleaje tranquilo y mucho bullicio.

Por el contrario la inmensa y menos popular playa Icacos es ideal para el surf por la intensidad y altura de sus olas y algo similar sucede en Playa Bonfil y en Pie de la Cuesta.

En Puerto Marqués está el lujo y la sofisticación de los resorts exclusivos, ideal para visitar en pareja o en soledad.

La Roqueta es hermosa y tranquila, tiene la personalidad de una isla para estar en paz, sin tanto ajetreo.

Y si los viajeros quieren comer exquisito deben dirigirse a Barra Vieja, donde dicen, se prueba el mejor pescado a la talla de Acapulco.

Playas

2. Cuando escuchamos sobre la hermosa María, es obvio que en nuestra mente aparece aquella María Bonita del Flaco de oro, Agustín Lara.

Agustín Lara compuso la canción Acuérdate de Acapulco a quien fuera su inspiración y esposa por poco tiempo (1945), la actriz María Felix, considerada como un símbolo mexicano por sus dotes de actuación y belleza.

La canción es un vals acompañado de una pequeña orquesta y se dice que Agustín Lara compuso la canción en Acapulco, para contentar a María por algún pleito.

Es difícil que un viajero mexicano no se sepa al menos el coro de esta tan popular melodía, que en 1947 se colocó en el 2o lugar del Latin American Parade of Hits de Discos Peerless.

María bonita

3. El autor también deja a sus lectores unas letras, refiriéndose a la novela Dos horas de sol, del escritor acapulqueño José Agustín, escritor de la llamada literatura de la onda.

En Dos Horas de sol, publicada en 1994, un editor y su socio viajan a Acapulco para supuestamente realizar una entrevista.

Con grandes expectativas de pasarla bomba, los viajeros se topan con un Acapulco arrasado por un huracán que trastocará su visión del mundo.

La narración del autor es exquisita y logra las carcajadas hasta de los lectores que más podrían resistirse.

De hecho en varios de sus libros, el autor menciona a Acapulco, el lugar que lo vio nacer y en el que creció.

José Agustín

4. Estos clásicos, es como se refiere el autor a la gran cantidad de filmes que giran en torno a Acapulco o en los que éste es su principal escenario.

Basta como recordar clásicas cintas del cine mexicano como Simbad el mareado con Germán Valdés Tintán, El inocente con Pedro Infante, La Perla, Tarzán y las sirenas o La mujer murciélago, por mencionar solo algunos.

O cintas menos clásicas pero igual de reveladoras del escenario acapulqueño, como Fiebre de Amor con Luis Miguel y Lucerito o Por la Libre, con Ana de la Reguera y Gael García.

Simbad el mareado

5. Es con un puñito de sal con lo que el escritor representa la vasta y deliciosa gastronomía de Acapulco, entre la que abundan los frescos sabores del mar y uno que otro plato de pozole verde de los jueves.

Acapulco se renueva constantemente en opciones gastronómicas, respetando los clásicos platillos que nos han hecho chuparnos los dedos e innovando con creaciones de nuevos chefs.

No hay que dejar de probar el Pescado a la talla, una de las más deliciosas especialidades del puerto, receta heredada por generaciones.

Se adereza con mayonesa, chile guajillo, cebolla, laurel, tomillo y ajo y más. Y por cierto, hay que pedir la pesca del día.

Por otro lado, el Vuelve a la vida de Acapulco presume estilo propio. Es ideal para revitalizarte después de una noche de antro.

Se trata de un coctel de camarón con ostiones, jaiba, cangrejo y almejas en jugo de almejas, naranja y
limón. Acompáñalo con un delicioso refresco Yoli.

Otros clásicos gastronómicos son las pellizcadas, una especie de sope pequeño que lleva salsa, queso y
cebolla, los tamales de pescado, el ceviche y los calamares rellenos.

Pescado a la talla

6. ¿Quién no ha vivido las alocadas noches en Acapulco a las que nuestro autor se refiere? Por esa razón envía una estrella, aquella que alumbra cualquier rincón de la bahía en la que la fiesta termina hasta el otro día.

Gracias a la vida nocturna de Acapulco como lo menciona el escritor, muchos amores prevalecen y otros tantos sucumbieron al amanecer, ¡qué recuerdos aquéllos!

Y además de variedad de centros nocturnos para ir a bailar, bares y antros, un clásico de la noche en Acapulco es el bungee en Playa Condesa, donde se encuentra esta atracción desde hace más de 15 años.

vida nocturna

7. Con una brisa marina el autor recuerda a sus lectores las ocasiones en que surcaron las olas, refiriéndose por supuesto al surf en Acapulco. 

En Playa Revolcadero, Playa Condesa o en Pie de la Cuesta es posible aventurarse a practicar surf o kitesurf sobre las intensas olas de Acapulco.

De hecho, a principios del mes de julio se lleva a cabo el Surf Open League Acapulco en Playa Revolcadero, recibiendo a más de 130 surfistas provenientes de diferentes partes del mundo.

Este evento deportivo forma parte del Tour Mundial de la WSL, en la que los surfistas compiten para sumar puntos y estar en el ranking mundial.

Durante el evento, los visitantes pueden tomar clases de surf gratuitas, disfrutar de cine en la playa y música en vivo.

surf

8. La Reina de los mares es ni mas ni menos la escultura de la Virgen María instalada hace poco más de 60  por los pescadores en el fondo del mar, en la Isla de la Roqueta.

La construyeron en Ciudad de México y los acapulqueños la adoptaron como un símbolo milagroso y la colocaron en el fondo para que todos pudieran observarla en una lancha con fondo de cristal.

Desde un paseo puede también apreciarse que Acapulco posee una de las faunas y floras marinas más completas del mundo.

En sus arrecifes se halla el pez globo, delfines, tiburones, pulpos, langostas, tortugas, corales, caracoles y estrellas de mar.

Reina de los mares

9. El autor también envía a sus amigos una canastita tejida con la nostalgia.

Y con esto no solo se refiere a la variedad de clásicos recuerditos que se obtienen en Acapulco como el aceite de coco en su botella búfalo.

O el chango elaborado a partir de un coco que además es alcancía, un gran caracol para seguir escuchando el sonido del mar en casa, joyeros elaborados con conchitas de mar o deliciosos tamarindos.

También rememora a los seres queridos que ya no están con nosotros, pero con quienes muchos visitamos Acapulco durante nuestra infancia.

recuerditos

10. Y el autor despide a sus amigos enviando panoramas rojizos, refiriéndose ni mas ni menos a los atardeceres, siendo los más bellos los de Pie de la Cuesta.

Se localiza a 10 km al noroeste del puertode Acapulco y regala inigualables puestas de sol y una playa de fuerte oleaje.

Desde ahí se puede visitar Barra de Coyuca, en donde se come maravillosamente y una franja de arena divide al mar de la laguna de Coyuca.

atardecer

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