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El castillo de Chapultepec ¿solo lo has visto desde lejos?

Castillo de Chapultepec, CDMX

México

El castillo de Chapultepec ¿solo lo has visto desde lejos?

El castillo de Chapultepec ¿solo lo has visto desde lejos?

Si del castillo de Chapultepec solo sabes que (supuestamente) fue el sitio desde donde se arrojó el niño héroe Juan Escutia enredado en la bandera de México, entonces te falta mucho por conocer.

Esta emblemática construcción de la Ciudad de México que desde las alturas destaca hermosa entre los árboles del bosque.

Además, no solo es un museo de imperdible visita para los amantes de la historia de México,  también es foro de grandes presentaciones artísticas y culturales.

Detalle del Museo Nacional de Historia

Exterior del Museo Nacional de Historia

Descubre qué hacer en el castillo de Chapultepec

Uno de los iconos más bellos de la Ciudad de México te espera con distintas actividades con excepción de los lunes.

Es uno de los recintos favoritos de visita de las escuelas primarias entre semana, de los corredores y ciclistas que gustan subir hasta la entrada por las mañanas.

Y también de los amantes de la fotografía que se deleitan con las hermosas vistas panorámicas de la ciudad o de quienes aman las manifestaciones artísticas clásicas.

1. Recorrer el Museo Nacional de Historia

Una de las mejores maneras de empaparse de la historia de México es recorriendo el museo del castillo de Chapultepec, oficialmente conocido como Museo Nacional de Historia.

En sus 12 salas de exposición, el Museo Nacional de Historia abarca aspectos desde la conquista de Tenochtitlan hasta la Revolución Mexicana a partir de objetos representativos, pintura, escultura, dibujo, grabado y estampa de distintos pasajes de la historia.

Basta decir que el acervo del museo está cercano a las 100 mil piezas y sigue creciendo. Parte de estas piezas se exhibe al público y otra parte se resguarda para su estudio.

Por cierto que , todas estas piezas han logrado clasificarse en Pintura, escultura, dibujo, grabado y estampa, Numismática, Documentos históricos y banderas, Tecnología y armas, Indumentaria y accesorios, Mobiliario y enseres domésticos.

Además, a lo largo de 22 salas de la zona denominada Alcázar, podrás darte una idea de cómo vivían los emperadores Maximiliano y Carlota y posteriormente, el presidente Porfirio Díaz.

Y en sus salas de exposición temporal el museo da lugar a pasajes de la historia específicos, e incluye contenido multimedia para complementar la visita.

Lo más recomendable es solicitar una visita guiada para conocerlo y entender mejor la historia de México.

Aunque debido a la afluencia del museo, solo los viernes sólo se da una charla de introducción a grupos de hasta 40 personas.

interior del castillo

2. Visitar la biblioteca y fototeca

Tu visita al Museo de Chapultepec no se limita a recorrer el Museo Nacional de Historia, también puede detenerte las horas en su biblioteca y fototeca, localizada en el edificio anexo al castillo.

Entre su acervo encontrarás libros y monografías especializados en historia y arte de México, colecciones del Instituto Nacional de Antropología e Historia. 

Los folletos, revistas, gacetas y boletines especializados en arte, historia y arqueología y las clásicas enciclopedias son también parte de su acervo.

Y no dejes de pasar por la Fototeca, en la que podrás conocer los objetos que el museo tiene bajo su custodia.

También pueden mostrarte fotografías antiguas e imágenes de exposiciones itinerantes anteriores.

Está abierta de martes a viernes de 9 a 16:30 horas. 

Biblioteca del museo

3. Pasar el día observando sus murales

Mural de Siqueiros

Foto: INAH

Si en la primaria te llevaron a recorrer el castillo de Chapultepec, podemos apostar que no se detuvieron a conocer y analizar sus murales.

Así que ahora te toca regresar a disfrutar de lo que te perdiste.

Dos están en la sala Madero, uno en la Sala de videos Siglo XX, otro en la escalera principal, uno más en la Sala Siqueiros y un último se encuentra en la cúpula de la entrada principal.

Dedicados a diversos pasajes de la historia de México como la Conquista, la Independencia, la Reforma, el Porfiriato, la Revolución, la Constitución de 1917 y la intervención norteamericana, cada uno resulta impresionante y merece ser visto con calma.

 

4. Asistir a eventos artísticos y culturales

La cartelera de eventos del castillo de Chapultepec está llena de verdaderas obras de arte la mayor parte del año.

Podrás apreciar presentaciones de ballet de la talla de Romeo y Julieta, El lago de los cisnes o el Ballet Folklórico de México en temporada.

Además de conciertos de la Orquesta Sinfónica Nacional, la ópera de Bellas Artes o puestas en escena históricas e infantiles.

Y no dejes de consultar otras actividades como conferencias, talleres para todas las edades, presentaciones de libros o recitales de piano.

Consulta la sección Agenda de su página web para tener todos los detalles.

Ballet Romeo y Julieta

Foto: INAH

5. Perderse en la Galería de Emplomados

Los famosos vitrales del castillo de Chapultepec se encuentran en esta hermosa galería que refleja una parte importante del arte europeo del siglo XIX.

Dichos vitrales se fabricaron en París por encargo de don Porfirio Díaz en el año 1900.

Se distinguen por mostrar las figuras de 5 diosas que en la mitología representan atributos femeninos como la agricultura, la belleza, la juventud, la fertilidad y el amor.

Galería de emplomados

Foto: Castillo de Chapultepec

Qué cuenta la historia del Castillo de Chapultepec

El Castillo de Chapultepec comenzó a construirse en 1785 durante el gobierno del virrey de la Nueva España, Bernardo de Gálvez.

Originalmente sería una casa de descanso pero el destino le asignó diversas funciones, como colegio militar, residencia imperial con Maximiliano y Carlota entre 1864 y 1867 y posteriormente, como residencia presidencial.

Así, las etapas históricas del castillo de Chapultepec pueden dividirse en Virreynal, Colegio Militar, Imperio, Porfiriato y Siglo XX.

Se cuenta que por ahí de 1550 cuando gobernaba el segundo virrey de la Nueva España, Don Luis de Velasco se construyó una mansión de recreo en una de las laderas del cerro de Chapultepec en donde vacacionaban las visitas recién llegadas de España mientras se acomodaban en la capital.

Pero con el tiempo, la construcción quedó abandonada y medio destruida.

Por lo que por órdenes del virrey Matías de Gálvez, se levantó un nuevo palacio en la parte alta del cerro a partir de 1785, que en ese entonces, no era parte de la zona conurbada.

Pero el proyecto no prosperaba y le pusieron pausa e incluso se puso la obra en subasta, pero a nadie le alcanzaba, hasta que el Ayuntamiento de la Ciudad de México lo adquirió en 1806.

historia del castillo

De construcción abandonada a castillo de los emperadores

Fue en 1833 cuando el palacio abandonado de Chapultepec se convirtió en la sede del Colegio Militar a partir de 1841, agregando un torreón o “Caballero Alto” a la construcción, para darle la apariencia de fortaleza.

Y así, en 1859 se convirtió en la residencia presidencial de Miguel Miramón, quien construyó habitaciones en el segundo piso del Alcázar y la balaustrada sur.

Y durante la Guerra mexicano-estadounidense entre 1846 y 1848, el ejército estadounidense bombardeó el castillo del 12 al 13 de septiembre de 1847, e izó en sus murallas la bandera estadounidense, en señal de victoria.

Pero, los cadetes que se encontraban dentro del castillo eran pocos, por lo que murieron defendiéndolo durante lo que se conoce como la Batalla de Chapultepec.

Los libros de texto de la primaria mencionan a 6 jóvenes y los cataloga como Niños Héroes, pero hay historiadores que mencionan que había más dentro del castillo e incluso que Juan Escutia resbaló con la bandera, vaya usté a saber. 

Monumento a los Niños Héroes

Monumento a los Niños Héroes

El Imperio

Así fue como durante la época del Imperio, el castillo de Chapultepec se convirtió en la residencia de los emperadores Maximiliano de Habsburgo y Carlota de Bélgica, quienes se paseaban plácidamente por sus escenarios entre 1864 y 1867, durante la Segunda Intervención Francesa.

A ambos les encantaba amanecer viendo hacia el Oriente, cuando todavía se alcanzaba a a ver clarito el lago de Texcoco y los volcanes Iztaccíhuatl y Popocatépetl.

Por esa razón, actualmente se puede apreciar una terraza panorámica frente a las que serían sus habitaciones.

La época de Don Porfirio

Y fue en 1878 cuando se estableció en el castillo de Chapultepec el primer Observatorio Astronómico Nacional, instalando equipo especializado, nuevas habitaciones y dos garitas de vigilancia.

Pero en 1883 trasladan el observatorio al pueblo de Tacubaya para que el Castillo pudiera convertirse, nuevamente, en Colegio Militar, y de paso, la casita de verano de don Porfirio Díaz.

Así que Don Porfirio enchuló la casa e instaló los hermosos vitrales, elevadores desde la base del cerro (los hubieran dejado ahí), además de una instalación para jugar boliche.

También se trazaron calzadas y riachuelos, se instaló un jardín botánico, un lago artificial y un kiosko, bonito todo.

El siglo XX

Fue para 1916, cuando el presidente Venustiano Carranza mandó demoler el edificio al suroeste del Colegio Militar para que el Alcázar fuera más visible ya que ahí estaban instaladas las oficinas del gobierno federal y la residencia presidencial hasta el mandato de Abelardo Rodríguez en 1934.

Y en 1939, el presidente Lázaro Cárdenas ordenó la instalación del Museo Nacional de Historia en el Castillo de Chapultepec, recinto declarado patrimonio nacional, pero éste fue inaugurado hasta 1944 por el presidente Miguel Ávila Camacho.

Historia del castillo de Chapultepec

Foto: Omar Dumaine

Cuál es la historia del Museo Nacional de Historia

En 1825, el primer presidente de México, Guadalupe Victoria, ordenó la formación del primer Museo Nacional pero es hasta 1865 que el emperador Maximiliano de Habsburgo decreta la creación del Museo Público de Historia Natural, Arqueología e Historia, en la antigua Casa de Moneda.

En 1910 las colecciones de historia natural se separan y se inaugura el Museo de Historia Natural en la calle de Chopo.

Pero en 1939, el presidente Lázaro Cárdenas sabiamente decide que el Museo Nacional de Historia debe estar en el Castillo de Chapultepec y durante cinco años se adapta y traslada su acervo actual hasta que logra inaugurarse el  27 de septiembre de 1944.

Comedor de Maximiliano y Carlota

Cómo llegar al castillo de Chapultepec

El castillo de Chapultepec se localiza en la parte más alta de la primera sección del bosque de Chapultepec.

La manera clásica de llegar es subir en el trenecito de Chapultepec y bajar a pie, aunque hay quien sube caminando y no se queja.

A la primera sección del bosque puedes llegar a partir de la estación Chapultepec de la línea 1 del metro (o línea rosa). O desde paseo de la Reforma, a la altura de la Entrada de los leones. 

Costo de entrada, horarios y accesibilidad

El castillo de Chapultepec abre sus puertas de martes a domingo de 9 a 17 horas. El costo de entrada es de $75 pesos y los domingos la entrada es libre para visitantes nacionales y para extranjeros que residen en México.

Durante toda la semana la entrada es gratuita para las personas menores de 13 años y mayores de 60 años, así como para maestros y estudiantes con credencial vigente, pensionados y jubilados y personas con discapacidad.

Que por cierto, para las personas con discapacidad el museo ofrece el servicio de préstamo de silla de ruedas, además de contar con rampas y espacios accesibles. Solicita el servicio previamente en el correo [email protected]

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