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¿Le entras o te rajas a las aventuras más extremas del mundo?

¿Le entras o te rajas a las aventuras más extremas del mundo?

Aventura

¿Le entras o te rajas a las aventuras más extremas del mundo?

¿Le entras o te rajas a las aventuras más extremas del mundo?

Si eres de los que te gustan sentir la adrenalina al máximo, esta lista es para ti. Deja de lado los deportes tradicionales y atrévete a descubrir el top 10 de las aventuras más extremas del mundo. ¡Comencemos!

10. Paseo en mototaxi, Tailandia

Este es uno de los paseos más peligrosos del mundo. Tres personas mueren cada hora en Bangkok por accidentes de tráfico. Los conductores de moto-taxi se mueven por entre los carriles de los autos a una velocidad alarmante, subiéndose frecuentemente a las banquetas, y resbalando con una regularidad impresionante. A menudo, el conductor o pasajero que resulte herido es transportado al hospital en un tùk-tùk, que no es medio de transporte más cómodo para la situación. Sólo recoge tus piernas lo más apretado que puedas para que no te golpeen las rodillas los carros que pasen por ahí, di tus oraciones y espera lo mejor.

9. Escalar el puente Sidney Harbour, Australia

Entre los pasos del comediante australiano Paul Hogan antes de que alcanzara la fama se encuentra haber trabajado como mecánico en el “coat hanger”, el puente de acero más grande del mundo, que se eleva a 134 metros sobre el nivel del mar. La subida toma más de tres horas y el recorrido te pondrá los pelos de punta, ya que podrás observar carros y personas debajo de ti del tamaño de hormigas. Sin embargo, este recorrido lo hacen personas mayores y niños, acompañados por adultos, así que no hay motivo por el cual no subir.

8. Paseo Big Shot, Estados Unidos

Este recorrido, a una altura de 280 metros, en el piso 110 de la torre de observación de la Estratósfera en Las Vegas, tiene increíbles vistas pero estarás demasiado ocupado vomitando tus intestinos como para enterarte. El Big Shot funciona con aire comprimido que, con increíble fuerza, te impulsa en tu arnés desde la base del paseo hasta la cima de la torre Big Shot, a 49 metros de altura, en tan sólo dos segundos. Mientras tiemblas en tu asiento a una altura total de 300 metros sobre el suelo, ¡de las aventuras más extremas!

 7. Vuelos al “límite del espacio”, Rusia

Este es el máximo subidón para los adictos a la adrenalina y las aventuras. Nada como abordar en un jet de combate MiG-25 y alcanzar velocidades de Mach 3.2 (1 088.928 m/s), a una altura de 25 kilómetros –al límite del espacio- donde el cielo es negro y la tierra desaparece debajo de ti. El piloto quizá te deje tomar los controles, pero asegúrate de que no estás demasiado nervioso and bank too far, porque quizá te veas obligado a utilizar un asiento eyectable de entrenamiento. Sin, duda, una de las aventuras más extremas del mundo.

 6. Escalar rocas, Estados Unidos

Al parecer, el Valle Yosemite es la Meca de los escaladores, con rocas que ambicionan los más avanzados, y un nivel de dificultad que ha necesitado muchas innovaciones técnicas. Incluso hoy, con el derrumbe de los ascensos más demandados, los aficionados siguen apuntando a El Capitán, una pared de granito de 915 metros de altura, como la mejor roca del planeta para escalar. Sólo porque los escaladores hayan mejorado, no significa que es pan comido. Recientemente, muchos escaladores experimentados han fallecido cuando el clima cambia repentinamente. Así que si lo haces, mereces tu estrellita, simplemente porque eres el mejor.

5. Parasailing, México

El Parasailing fue inventado en Acapulco y no hay porqué sorprenderse de ello: es una locación de primera para flotar en el aire, con una espectacular vista panorámica de la ciudad, las colinas y las islas de la bahía de Acapulco. Tú despegarás y aterrizarás en la playa y, aunque se siente peligroso, realmente es seguro como una casa, excepto por las mandíbulas de los perros que intentan cazarte mientras desciendes.

 4. Rafting en el río Zambezi, Zambia y Zimbabue

La Unión Británica de Canoas clasifica esta corriente de aguas blancas como un sitio extremo de grado 5: violentos rápidos, pendientes pronunciadas, y descensos masivos. Uno de los rápidos es llamado “Oblivion” (Olvido) y se dice que voltea más canoas que ningún otro en el planeta; quizá te alegres demasiado cuando lo hayas vencido, pero después te tendrás que enfrentar con “Devil’s Toilet Bowl (la taza de baño del diablo), las “Gnashing Jaws of Death” (las crujientes mandíbulas de la muerte), y el “Commercial Suicide” (Suicidio comercial). Toma mucho valor recorrer el Zambezi, como descubrirás entre las sacudidas, las succiones y el movimiento hacia todos lados en los rápidos.

 3. Lanzarse en bungee desde un helicóptero, Reino Unido

Saltar en bungee es una actividad casi común hoy en día, no porque sea un deporte que muchos sigan, sino porque se ha realizado tantas veces que casi se ha vuelto una regla en ciertos lugares. Como las cosas necesitan ser condimentadas un poco para agregarles más interés, ¿qué mejor forma que saltar en bungee desde un helicóptero en movimiento? Es una locura, definitivamente. Y también es aterrador, y probablemente te arrepientas de hacerlo, pero ¿cómo puedes saber si no lo has intentado?

 2. Nadar con tiburones, Sudáfrica

Entonces, ¿los rudos delfines no fueron suficiente para ti? Prueba nadar con un gran tiburón blanco en la Isla Dyer. Todo lo que tienes que hacer es saltar a una caja con barrotes que será descendida a una escuela de hambrientos tiburones. Mientras se acercan hacia ti inofensivamente, con esos ojos negros mortales, quizás pienses: “esto no es tan peligroso”. Piénsalo de nuevo. Algunos tiburones pequeños se han abierto camino entre las barras y, justo ahí, está tu subidón de adrenalina. Algunos operadores molestan a los tiburones antes de descender a los turistas, por lo que se ha desatado un debate sobre los efectos nocivos posteriores. Infórmate bien antes de descender.

1. Correr con los toros, España

¿Hay algún signo más evidente de locura que la vista de miles de lunáticos arremetiendo contra un grupo de toros molestos a través de las estrechas calles de Pamplona? En realidad, sí: la vista de un hombre atravesado por el cuerno de un toro. Desde que Ernest Hemingway lo popularizó, correr con toros ha venido a simbolizar algo como una cúspide de lo macho. Puedes adivinar quiénes son los que regresan año tras año: caminan muy curioso debido a su cadera de plástico, o no pueden orinar derecho porque fueron corneados.

 Entonces ¿qué?, ¿te animas a lanzarte a una de las aventuras más extremas del mundo?
¡Conoce más con Travel Report!

 

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