Gastronomía

Dónde comer en Valle de Bravo desde que canta el gallo

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Si ya estás pensando dónde comer en Valle de Bravo desde que amanece, seguro imaginas que vas a darte un verdadero banquete y tienes la boca llena de razón.

Y aunque la comida típica del Estado de México no es la más reconocida del país y sus pueblos tiene su propia personalidad gastronómica, Valle de Bravo va a sorprenderte con sus sabores, si sabes dónde probarlos.

Por eso a continuación te invitamos a descubrir lo mejor de la gastronomía de Valle de Bravo y dónde desayunar, comer y cenar en este pueblo mágico.

Para abrir boca: Un buen desayuno

Es tan exquisito un desayuno formal como uno informal en Valle de Bravo. Para la primera opción te esperan los restaurantes de los hoteles Rodavento, perfecto para ir en familia por todas sus actividades recreativas.

Por otro lado está el restaurante del hotel El Santuario, con un servicio buffet un poquito austerón pero muy rico y con una inigualable vista al lago.

También está el restaurante de Rancho Avándaro, destacado por las creativas opciones de su chef y por brindar una atmósfera tan cómoda que no te quieres mover de tu silla.

Y para concluir, los restaurantes de los hoteles Misión Grand (Del Pueblito, en el que desayunas al lado de de la Cascada del Molino y no escuchas lo que te dicen pero comes muy sabroso) y Misión de Leyendas, no pueden quedarse atrás.

Ambos cuentan con una propuesta de brunch muy cuca, son más céntricos que los anteriores y bastante buenos.

Y ahora recomiendo tomar aire, porque vamos directo e inmediato, a saber dónde comer en Valle de Bravo sus ricos platillos típicos.

La comida: Los platos típicos de Valle

Antes de saber dónde comer en Valle de Bravo, exploremos cuáles son los platillos típicos. Quien visita este encantador pueblito debe probar la típica cecina vallesana, que va acompañada con crema agria de rancho.

Las alcachofas, gratinadas o asadas al carbón, son también (hablando como vallesana) un must, aunque cada restaurante le da su toque personal.

Otro imperdible son las truchas preparadas de formas que no habrías imaginado, la variedad de ceviches de pescado o de camarón y la carne tártara, con un toque mexiquense.

¿Dónde comer en Valle de Bravo estos platillos típicos?

Estos platillos pueden probarse en restaurantes como La Michoacana  que además de impactar con sensacionales vistas, conquista con su pan de mantequilla tostadito en casa.

Otra muy buena opción es La Estación  de sugerentes y deliciosos postres y conservas; y hay a quienes les gusta comer al pie del lago en Los Pericos que no me parece mala opción pero tampoco es lo máximo como muchos creen.

Ahora que, si quieres saber dónde comer en Valle de Bravo los mejores mariscos y pescados, ni lo dudes y vete directo a Mariscos Pancho, ubicados en la calle Nicolás Bravo, abajito del sitio de taxis. No te voy a recomendar algo en particular de tan difícil que me resulta elegir, todo está buenérrimo.

Foto: El rincón suizo

Sabores de otros lares

Sin embargo, a la hora del plato fuerte también hay quien busca donde comer en Valle de bravo algo diferente.

Pues a esos quisquillosos de paladar, van a encantarles y complacerles con sus propuestas de gastronomía, restaurantes de especialidad como La Chiquita de comida oaxaqueña y espacio reducido pero muy cómodo.

Y no dejes de darle deliciosas novedades internacionales a tu paladar, en restaurantes como El Rincón Suizo, en donde Jean Paul prepara deliciosos fondues de queso y de chocoalte para el postre, además de muy buenas hamburguesas y ensaladas.

Soleado es otra propuesta interesante con platillos de todo el mundo. Ahí te recomiendo pedir al centro para probar de todo en caso de que vayas con una comitiva.

Si vas sola o solo, ten en cuenta que los platos están muy bien servidos, para que no te emociones y te pongas a pedir como si no hubiera un mañana.

A la hora de la cena

Te preguntarás dónde comer en Valle de Bravo cuando ha anochecido. Y primero te voy a mandar a Los Portales del zócalo a echar garnacha y pambacitos que, ojo, se preparan de forma distinta que en el DF.

Van doraditos y no remojados en salsa, lo mejor es comerlos crujientes; además, están rellenos del guisado de tu elección y se acompañan de una deliciosa salsa.

Y si quieres algo todavía más callejero, hay donde comer en Valle de Bravo para todos los gustos, así que no dejes de visitar el famoso Callejón del hambre.

Se encuentra a espaldas del zócalo, (Entre 5 de Febrero y Miguel Hidalgo). Es un callejón de tacos de variedades abierto todo el día y hasta altas horas de la noche.

¡Ya, seamos serios!

Si quieres saber donde comer en Valle de Bravo algo más formal para la cena, ten en cuenta que ahí se preparan muchas pero muchas pizzas y pasta.

Te dirán que en Avándaro, ubicado a unos 20 minutos del pueblo, están las mejores pizzas en La Viande, y tienen razón hasta que te topas con Betos Pizza y ya medio dudas cuál es tu favorito.

Aunque, si no tienes intención de salir del pueblo, pero sí quieres pizza, opciones como la Trattoria Toscana, La Piola y Dipao, de platillos italianos, van a dejar tu extranjero paladar satisfecho.

¡Esperen! ¿Y el postrecito que?

Por supuesto que esta nota no puede terminar sin decirte dónde comer en Valle de Bravo un buen postre.

El pan recién horneado es uno de los plus del pueblo. En la calle Juárez vas a encontrarte con las clásicas panaderías durante el día y la noche.

También hay puestos ambulantes vendiendo delicias como mini empanadas rellenas, pay de queso o las típicas Campechanas, que son una especie de banderillas crujientes, pero chiquitas para que ni te des cuenta pronto que ya llevas 4.

Por otro lado, en las tiendas gourmet no puedes dejar de comprar el pan de jengibre, el panqué de plátano o el de frutos rojos.

Y algo muy clásico de la gastronomía de Valle de Bravo desde hace varios años son los churros, rellenos y sin rellenar.

Los encontrarás en los menús de algunos restaurantes, pero más comúnmente en carritos ambulantes. Van rellenos de más dulce, por si aquello del coma diabético es lo tuyo.

Sin embargo, Valle también se caracteriza por sus postres vespertinos de vitrina. Estos se ofrecen en las puertas de grandes casonas.

Hay dulces típicos y variedad de repostería. Encuentra algunas de estas casas en la calle 5 de Febrero, frente al zócalo y sobre la calle Pagaza.

Los helados artesanales son otra delicia y Valle cuenta con una vasta oferta. A pesar de que los helados y paletas de las diversas paleterías Michoacana no están nada mal, te recomendamos probar los helados de La Artesana, con sabores gourmet.

Pero tu visita no estará completa hasta probar los helados de Los Alpes, en la Plaza Principal. La heladería tiene 83 años de existencia y un sinfín de sabores, no hay que dejar de probar el de mantecado.

Tampoco hay que perderse la decoración, una colección de fotografías antiguas del pueblo y hasta un boleto del festival de Avándaro (puro rock).

También, sobre la calle Pagaza, te encontrarás con una modalidad de helados fritos en comal. Se llaman V de Bravo y tienen una sucursal en Avándaro.

Peeero, si llevas auto, y tienes ganas de manejar unos 30 minutos, entonces sacúdete la flojera y vete al cercano Pipioltepec, donde la única heladería artesanal que encuentres, es lo mejor que te pudo pasar en Valle.

Algo más romanticón

Foto: Caos Cafe

Ya se que te he pasado puro tip esquinero pero no he terminado.

Si quieres un delicioso postre con el pretexto del café, a lo largo de la calle Pagaza encontrarás un sinfín de opciones coquetas.

Ya llegando a la calle de Santa María está Choklat, de creaciones alucinantes; y un poquito más “arriba” (como decimos en los pueblos) está La Machincuepa, en donde te recomiendo endulzarte el paladar en una de las mesas de los balcones.

Si embargo, para los cafeteros de hueso colorado, el mejor café de Valle está en Caos Café.

Es chiquitito, apenas caben unos cuantos viajeros y otro par de locales platicando, pero hasta te vas a llevar bolsas para preparar en tu casa.

Está en el número 39 de la calle Santa María.

Los antojitos para el tentempié o la “colación”

Ya sabemos dónde comer en Valle de Bravo pero todavía nos falta el tentempié. Cuando buscas algo “ligero” qué comer en Valle de Bravo, habrá que acudir a los los esquites preparados con camarones, que son un éxito en el pueblo.

Incluso hay una calle (Villagrán) con variedades de esquites, naturales, picosos, asados o hasta con camarones.

Y otro antojito de la gastronomía de Valle de Bravo que no puede faltar es lo que se come “a la parrilla”. Entre esas especialidades están las hamburguesas al carbón, los alambres de res y los tacos. No imaginas la cantidad de taquerías que vas a encontrar.

Pero ¿donde comer en Valle de Bravo los mejores tacos? Aquí si te voy a sacar del pueblo pero habrá valido la pena. Tienes que probar los tacos de Acatitlán sobre la carretera.

Son de bistec, cecina, longaniza o campechanos. Para desgracia de visitantes y vallesanos, no abren los domingos, pero sí de lunes a sábado y se van a las 2 pm. Créelo, vas a volver.

Una estrella de la gastronomía vallesana: Los canarios

Tanto en la cena como en el desayuno, no puede faltarte probar los típicos tamales Canarios. Son de mantequilla y a veces tienen pasas como relleno.

Pero como dicen, “Menos es más”. El aroma que desprenden antes de ser servidos en tu plato, será tan exquisito como la primer cucharada.

Su consistencia es como la de un pastel y su sabor tan bueno que querrás llevarte una docena a casa.

En ese caso, pide que te den canarios fríos “para llevar”, los vendedores siempre tienen, ya se la saben. Los encuentras en diversos puntos del centro, en los alrededores del zócalo y afuera del mercado.

¿Dónde comer en Valle de Bravo tamales canarios? Encontrarás en diversos rincones del centro. Pero los que me parecen bárbaros son los que están fuera de Banamex y fuera del mercado.

Foto: Cerveza Reyna

Teniendo claro donde comer en Valle de Bravo, unos buenos tragos

Una vez que sabes donde comer en Valle de Bravo también hay que saber qué beber. Y en este pueblo hay suficiente para quienes toman alcohol y para quienes no.

Si tomas alcohol, no dejes de probar las cervezas artesanales de marca Acatitlán o Reina. Las encuentras en diversos restaurantes, bares, festivales gastronómicos y tiendas gourmet, es una cerveza hecha en Valle.

Otro buen trago son los mezcales, en especial los de la Mezca de Valle, con una variedad que no te esperas antes de entrar a esta especie de taberna.

Si quieres bebidas sin alcohol, las hay para todo tipo de climas. Si hace calor, te vendrá bien un agua de zarzamora o una saludable combucha artesanal.

Muy temprano o en la noche, cuando no hace tanto calor, prueba los ricos atoles. Los clásicos de Valle de Bravo son de guayaba, zarzamora, galleta o alpiste.

Ahora que ya sabes donde comer en Valle de Bravo, ten la certeza de que habrá que empezar dieta al regresar del viaje. Te invitamos a encontrar ahora dónde dormir en este pueblo mágico. 

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