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¿Quedarse en casa no es lo tuyo porque eres un viajero?

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Tal vez algunos no quisiéramos hacer caso al llamado mundial a quedarse en casa a a causa del COVID-19 porque somos aventureros, viajeros, inquietos.

Y sí, nos gusta aprovechar las oportunidades para salir, viajar (especialmente cuando no hay multitudes), conocer otras culturas y escenarios, probar nuevos sabores, estar fuera, de pata de perros. 

Tengamos en cuenta que la historia es diferente dependiendo del país en el que te encuentres y que hay quienes no pueden quedarse en casa porque son su propio sustento económico.

Pero hoy nos interesa platicar sobre los viajeros, los que no encuentran el motivo suficiente a quedarse en casa, a posponer su viaje, a guardarse unos días.

El espíritu viajero

Tu lo sabes, el espíritu viajero parece no conocer límites. No te importa gastar tus ahorros si el motivo es el trata del viaje de tu vida.

Te volviste experto en cazar ofertas y oportunidades, tu pasaporte está lleno de sellos, no te da miedo volar y ya hasta medio le perdiste el odio a las largas horas en el aeropuerto al hacer escala.

Hoy sabes cómo empacar para viajar ligero pero con lo necesario, tienes amigos que conociste en otras latitudes, las fotos de tus viajes ya están más que vistas en tus redes sociales.

Pero de repente, no solo tu país, el mundo entero se detiene, no puedes ni debes viajar, y además, hay que quedarse en casa, pero ¡no estás dispuesta!

Quedarse en casa no va contigo

Para colmo, resulta que ya tenías tu vuelo comprado y tuviste que aplazarlo (y no cancelarlo por favor) y solo te queda esperar.

Pero eso de quedarse en casa no es lo tuyo, ¿por qué es tan complicado?

En entrevista, el Maestro Ricardo Trujillo Correa, académico de la Facultad de Psicología de la UNAM nos comenta que este fenómeno no tiene que ver con tu personalidad sino con el grupo social (de referencia) al que perteneces.

Este grupo (por ejemplo, los amantes de los viajes) orientan tus pensamientos, opiniones y acciones, aun de forma inconsciente.

Según el investigador, efectivamente hay personas que ven la situación de la emergencia sanitaria por el Coronavirus como una oportunidad para movilizarse y aprovechar el tiempo.

Incluso están los que piensan que las medidas de seguridad son una exageración o que se trata de una conspiración mundial.

Estas personas, realmente no manifiestan un temor auténtico por su salud, además de tomar sus decisiones basadas en la emoción más que en la razón.

Salirse de la norma

Hay que tener en cuenta que también están aquellos que pertenecen al grupo social de los que se quieren sentir fuera de la norma.

Si la norma es mantenerse seguro y cubierto en casa y no hacer nada, habrá otro grupo que pensará: yo lo que tengo que hacer es salir, vivir mi vida y nadie me va a imponer nada. 

Se trata también de un cierto sentido de reafirmación de identidad y ante los demás, de no limitarse por la estructura social.

Esto te da una cierta sensación de poder, de control y de asegurar tu pertenencia al grupo al que perteneces.

Lo de moda, es estar fuera de la moda

Pensar en comunidad

La decisión de quedarse en casa en la medida de lo posible nos incluye a todos debido a que esto reduce las posibilidades de contagio y aminora el daño a la comunidad, pero esto no es visto así por todas las personas.

Trujillo afirma que esto se debe a que en México no somos una sociedad comunitaria sino individualista, “yo soy mi propio centro y le doy la espalda a los demás”.

Terminamos accionando no en función de lo que pensamos sino en lo que la mayoría piensa.

No hay buenos ni malos sino posiciones, y la realidad se verá desde involucrarse emocionalmente.

Pero si soy un aventurero

Exacto, eso creemos algunos viajeros, sin embargo, el Maestro Trujillo nos explica que parte de la dinámica de la posmodernidad es vivir la vida como si fuera el último momento, sentir cosas extremas, vivir la adrenalina.

Nos dice que hay una semiótica en la cultura popular, en los medios de comunicación, las películas, de que tenemos que hacer cosas extremas, innovadoras, porque pensamos que lo común tiene que ver con algo sin valor.

Pensamos en función de la lógica de hacer cosas diferentes, pensar fuera de la caja.

Pero aquellos que se sientan fuera de la norma nos dice Trujillo, están mas dentro de la norma de lo que ellos creen, (cita un poema de Borges que dice: Es inútil que toques, estamos dentro). 

Las cosas que motivan nuestro comportamiento están mucho más allá de lo que pensamos de manera consciente.

Entonces, hay que quedarse en casa

Volvemos a lo mismo y es que quedarse en casa y aplazar tus viajes no tiene que ser tan malo.

Esta es una oportunidad de conocerte a fondo si vives solo o de convivir con quienes vives y conocerse mejor.

La recomendación del experto para lograr quedarse en casa sin enloquecer es generarse un espacio social donde haya sistemas de apoyo (la familia por ejemplo).

Es decir, que no haya la necesidad de salirse para no convivir en el grupo social.

Por otro lado, si quieres estar movido y no puedes dejar de viajar, tal vez esta sea la mejor oportunidad para reflexionar profundamente sobre si te gusta estar contigo mismo y si eres capaz de hacerlo.

Y un consejo más es tener el objetivo claro, una meta común, la salud, ya que si hacen un gran esfuerzo para quedarse en casa estarán beneficiando al su grupo social y eso, sin que te des casi cuenta te beneficia a largo plazo.

Es simple, si con tu granito de arena ayudas a que la epidemia disminuya quedándote en casa, podrás volver a tu cotidianidad más pronto de lo que imaginas.

De viajero a viajero

Mi consejo de viajero a viajero es el siguiente: Aprovecha esta pausa de la vida que implica quedarse en casa para simplificar y organizar.

Me explico rápidamente con un cuestionario:

  • ¿Hace cuánto que no lavas o limpias tus maletas?
  • ¿Y que no estás en contacto con amigos de otros sitios del país o del mundo?
  • ¿Ya revisaste cuándo vence tu visa y pasaporte?
  • ¿Qué tal si te pruebas tus trajes de baño, pareos, vestidos de playa y le das salida a todo lo que ya no te queda o ya merece convertirse en trapo de cocina?
  • ¿Ya visitaste los museos del mundo o las puestas en escena de Broadway de forma virtual?
  • ¿Qué tal un checklist de e los pueblos mágicos de México que te falta conocer?

Y así nos podemos seguir. Mantén la calma, va a pasar, quedarse en casa puede traerte mas buenos momentos de los que imaginas.

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