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Quito, ¿un destino de pisa y corre?

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Quito, ¿un destino de pisa y corre?

Quito, ¿un destino de pisa y corre?

Si eres de los que aseguran que la capital de Ecuador, solo es un destino de paso para descubrir las Islas Galápagos u otros atractivos naturales de este país sudamericano, en realidad, creo que te estás equivocando, pues tanto la ciudad como sus alrededores cuentan con opciones bastante interesantes.

Lo primero que debes saber es que Quito fue construido sobre los cimientos de una antigua ciudad inca, lo que le da ya un toque especial.

Las mejores cosas que hacer en Quito

Al ser una urbe pequeña, con un viaje de 4 días y 3 noches, podrás conocer la ciudad y visitar algunos de sus atractivos cercanos. Aquí nuestra selección de imperdibles que a cualquiera hacen cambiar de opinión sobre Quito.

Subir a las cúpulas de la catedral

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La vista a la Plaza de la Independencia es la carta de presentación de las cúpulas de la catedral, un mirador que, sin duda, te robará suspiros. Desde aquí admirarás los edificios que rodean a la también llamada Plaza Grande. Sobresalen el Palacio Presidencial, Palacio Arzobispal y el Municipal.

Por cierto, el monumento que parece custodiar la plaza fue inaugurado el 10 de agosto de 1909, para conmemorar la independencia de Ecuador.

A esa memorable vista, se suma su historia y arquitectura.

Explorar la calle La Ronda

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Es una de las calles más antiguas de Quito y aún mantiene su encanto del pasado. Hace más de un siglo, la Ronda se convirtió en hogar de artistas y músicos, pero con el tiempo, cayó en el olvido.

Hoy, es un barrio bohemio y alegre, con una gran variedad de restaurantes de cocina típica, decenas de tiendas de artesanías, cafeterías literarias y centros culturales.

Recorrido en teleférico

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Si tienes la fortuna de visitar Quito en un día despejado, súbete al teleférico, pues durante el recorrido de, aproximadamente, diez minutos podrás admirar tanto la belleza de la ciudad desde las alturas como los cuatro picos nevados que la rodean. Eso sí, considera que el teleférico comienza en los 2,950 metros sobre el nivel del mar y sube hasta los 4,053, así que, si tienes problemas con la altitud, toma tus precauciones.

Disfrutar de una buena cerveza artesanal

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Una pequeña fábrica de cerveza artesanal, es el escenario de una experiencia perfecta, pues Cervecería Gourmet Ecuatoriana, además de mostrar orgullosa su producto, introduce a los visitantes en el mundo de la malta, pero con los ojos cerrados.

Y es que ahí, las catas son a ciegas, ya que sólo así, dice uno de los dueños, las personas se logran relajar.

Además, también producen salchichas y jamones alemanes, productos que maridan perfecto con sus cinco tipos de cerveza que elaboran.

Lo interesante del lugar, es que los dueños abren las puertas de su fábrica y explican a los visitantes el proceso de la elaboración de esta bebida, mientras comparte, en breve, la historia de la Cervecería Gourmet Ecuatoriana.

Diversión en la mitad del mundo

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Uno de los grandes atractivos de Ecuador, se encuentra a menos de 15 kilómetros de Quito, es el Museo Intiñán, ubicado justo en la mitad del mundo. En este espacio te divertirás descubriendo algunos de los efectos que provoca estar en la latitud 0.

Primero, conocerás más sobre las culturas precolombinas ecuatorianas. Más adelante, entenderán cómo el agua al caer a un sifón gira en direcciones contrarias dependiendo del hemisferio en que se encuentre.

Después intentarás colocar un huevo en la cabeza de un clavo, si algún participante lo logra, el museo le entrega un certificado de parador de huevo oficial.

La diversión continúa con un par de fotografías en el norte y después en el sur, sin dejar a un lado, la típica imagen de pisar ambos hemisferios al mismo tiempo.

Pasar una noche en un cráter

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A 10 minutos del museo, se encuentra otro atractivo muy original, el hotel El Cráter, que yace en el volcán Pululahua, inactivo desde hace miles de años.

Desde cualquier rincón del centro de hospedaje es posible observar el cráter de aquel volcán, que hoy es un valle tranquilo, que en diferentes horas del día se llena de neblina para después despejarse y sorprender a sus visitantes.

Es el mejor lugar para admirar la magnificencia de la Reserva Geobotánica del Pululahua y para descubrir que esa maravilla natural es de los pocos cráteres habitados en el planeta.

 

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