Entrevista

Un apellido, una marca y una historia

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Sales International: Una empresa construida sobre la confianza

Jorge Sales construyó Sales International con una intuición que hoy parece obvia, pero que en su momento exigía visión: en una industria hecha de relaciones, confianza y representación, el nombre podía convertirse en una marca. No bastaba con salir al mercado como Jorge. Había que proyectar una empresa, un sello, una forma de hacer negocios. Así nació Sales International: desde el apellido, pero con la intención de que ese apellido tuviera peso propio.

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Antes de fundar la compañía, Jorge ya había vivido la aviación desde adentro. Su primer acercamiento fue en Iberia, en Portugal, donde apoyaba a ejecutivos y conoció áreas distintas del negocio. Más tarde, en México, pasó por aerolíneas que le dieron escuela, contactos y lectura comercial. En Texas International Airlines encontró una etapa decisiva. La compañía tenía vuelos a Houston, un destino que entonces no tenía el atractivo que hoy se le reconoce en el mercado mexicano. Ahí Jorge ayudó a promoverlo, venderlo y posicionarlo.

El primer gran cliente

Houston se convirtió en el primer gran cliente de Sales International. La historia no empezó en abstracto, sino con una relación construida antes, con resultados visibles y confianza ganada. Jorge había demostrado que entendía el mercado mexicano, que podía mover agencias, crear interés y traducir una marca extranjera a la lógica local. Esa capacidad se volvió el corazón de la empresa.

Representar una marca internacional en México nunca ha sido solo abrir puertas. Implica explicar un mercado, leer intermediarios, entender agencias, cuidar relaciones, generar resultados y sostener el nombre del cliente cuando el cliente no está físicamente presente. Esa fue la oportunidad que Jorge vio:

“muchas organizaciones querían vender en México, pero no entendían del todo cómo funcionaba la relación comercial, emocional y personal con la industria turística mexicana.”

Una filosofía que sigue vigente

Sales International encontró ahí su lugar. El fundador lo resume desde una filosofía directa:

“El cliente es primero. Pero en su mundo, esa frase no significa obedecer sin criterio. Significa combinar lo que el cliente quiere con lo que la empresa sabe hacer. En representación, el verdadero valor aparece cuando una marca internacional confía en que alguien local sabrá leer el terreno mejor que ella.”

El desafío de continuar un legado

Jorge Junior creció viendo esa historia. Desde niño decía que quería trabajar con su padre. Al principio, tal vez lo atraía el glamour del viaje, los vuelos, los hoteles, la vida de aeropuerto y las historias de una industria que parecía moverse siempre. Pero con el tiempo entendió que detrás de esa imagen había otra cosa: disciplina, presión, clientes exigentes, competencia, presupuestos, resultados y relaciones que debían cuidarse todos los días.

Su entrada no fue sencilla. Sales International ya tenía una línea clara, una personalidad muy fuerte y un fundador reconocido. Jorge Junior llegó a una empresa consolidada, con una forma de trabajo marcada por su padre. Adaptarse, aportar y ser escuchado tomó tiempo. Él mismo reconoce que empezó picando piedra, buscando espacios para proponer cambios y demostrando que no quería estar ahí solo por apellido.

Ese apellido abre puertas y también pesa. Jorge Junior lo dice con honestidad: estar bajo la sombrilla de su padre es difícil. Jorge Sales no es una figura cualquiera dentro del segmento de representación turística en México. Es pionero, referente y nombre conocido por agencias, aerolíneas, hoteles, destinos y socios internacionales. Continuar ese legado exige algo más que presencia. Exige resultados, carácter y paciencia para ganar voz propia.

La pandemia aceleró el relevo

El relevo tomó forma con los años, pero la pandemia aceleró decisiones. En ese momento, la empresa tuvo que cambiar, ajustar responsabilidades y enfrentar una de las etapas más complicadas para el turismo. Ahí Jorge Junior asumió un control más real. Su padre lo acompañó, pero también entendió que debía hacerse a un lado. No fue fácil. Jorge padre reconoce que le cuesta trabajo retraerse. Aun así, ver que su hijo adquirió camino propio, carisma con el equipo y presencia en el medio le permite mirar la continuidad con confianza.

Familia y empresa: una misma historia

La relación padre-hijo dentro de una empresa familiar nunca se separa del todo. En Sales International, Jorge padre es padre y jefe; Jorge Junior es hijo y sucesor. Ambos reconocen que esa doble condición puede complicar la convivencia, pero también da una confianza difícil de replicar con alguien externo. Quien lleva el negocio no solo cuida un sueldo. Cuida futuro, familia, nombre y patrimonio.

Un mercado cada vez más exigente

El negocio también cambió. Antes pesaban más las relaciones, la presencia, los desayunos, las visitas y el trato directo. Hoy los clientes internacionales exigen medición, retorno de inversión, resultados y, muchas veces, lo piden con presupuestos más apretados. Jorge Junior lo ve claro:

“ahora los clientes quieren más, comparan más y evalúan más. La respuesta de Sales International debe ser entregar lo esperado y un poco más.”

Ese “un poco más” es una de sus ventajas. No se trata solo de vender habitaciones, boletos o campañas. Una buena empresa de representación también construye relaciones públicas, abre conversación, protege reputación, acompaña al cliente y crea presencia en el mercado. Por eso la amistad importa, pero no basta. En México, caer bien ayuda a entrar; cumplir permite quedarse.

Competir con experiencia

Jorge padre sabe que la competencia creció. Cuando empezó, había pocas empresas de representación. Hoy muchas más intentan ocupar ese espacio, algunas con tarifas bajas y promesas rápidas. Pero la diferencia no está solo en cobrar más o menos. Está en el equipo, la experiencia, la red de agencias, el conocimiento acumulado y la capacidad de responder cuando las cosas no salen como estaban previstas.

Aprender también de las pérdidas

También hay una lección dura: no todos los clientes se quedan. A veces cambian los directivos, cambia la visión o llega una nueva estrategia. Jorge Sales no lo maquilla. Hay cuentas que se pierden aunque los resultados hayan sido buenos. La clave está en analizar, corregir si hubo errores y entender cuándo la decisión vino de circunstancias ajenas. El fracaso, bien leído, también forma parte del oficio.

Mirar más allá de México

La empresa mira hacia fuera. Sales International ya no se piensa únicamente como una oficina mexicana. Su alianza con APG, con base en París, le abre posibilidades internacionales y productos como el boleto único para volar con múltiples aerolíneas. Además, la compañía abrió oficina en Bogotá en 2023, una señal clara de que el siguiente capítulo no se limita a conservar lo construido. Jorge Junior quiere moverse, crecer, explorar otros países y mantener a Sales como referencia de representación en la región.

Tecnología con criterio

La tecnología también entra en la conversación. Jorge padre viene de una industria donde el telex, las listas impresas y la memoria comercial eran herramientas de trabajo. Jorge Junior mira un mercado donde la inteligencia artificial, los datos y la velocidad obligan a repensar procesos. Pero ninguno de los dos confunde herramienta con criterio. La tecnología puede ayudar, pero la representación sigue dependiendo de entender personas, marcas, agencias y oportunidades. En esa tensión entre historia y futuro se juega buena parte del valor de Sales.

Un apellido que sigue construyendo futuro

Ahí está el verdadero peso del apellido. Jorge Sales dejó una empresa sólida, reconocida y respetada. Jorge Junior debe hacer que ese nombre siga significando algo para nuevas generaciones de clientes, agencias y socios. No se trata de repetir al fundador. Se trata de sostener la reputación y darle futuro.

Cuando Jorge padre recuerda por qué dejó una carrera cómoda en aerolíneas, aparece otra pieza de su legado: quería probarse. Pudo quedarse en un camino exitoso, pero eligió construir algo propio. Habla de metas, de pasos, de no conformarse con desear una vida distinta. Esa mentalidad explica mucho de Sales International. La empresa nació de una decisión personal de riesgo, no de una casualidad.

Cuando se le pregunta si fundar la empresa fue la decisión correcta, responde sin duda: fue la mejor decisión de su vida. La gozó, la sufrió, la construyó y la convirtió en una plataforma familiar. Y cuando se le pregunta cómo quiere que lo recuerden, la respuesta no necesita demasiada decoración: como alguien que buscó la excelencia.

El futuro de Sales International

Sales International destaca porque convirtió un apellido en una promesa. Y esa promesa hoy vive entre dos generaciones: una que abrió camino cuando el mercado era de relaciones, telex, visitas y apuestas personales; otra que debe competir en una industria más medida, más digital, más exigente y más internacional. El reto de Jorge Junior es enorme, pero también claro: honrar el nombre sin quedarse atrapado en él. Hacer que Sales International no sea solo la empresa de Jorge Sales, sino la marca que sigue demostrando por qué ese apellido pesa.

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