Nota de opinión

El turismo puede batir récords y aun así fracasar

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El turismo y bienestar social durante años, la industria turística convirtió las llegadas, la ocupación hotelera y el gasto en sus principales indicadores de éxito. Más turistas significaban mejores resultados. Sin embargo, un destino puede romper récords mientras la calidad de vida de sus residentes empeora.

El informe Tourism Trends and Policies 2026 de la OCDE pone sobre la mesa una discusión necesaria: el turismo y el bienestar social deben analizarse juntos.

Ya no basta preguntar cuántos turistas llegaron. También debemos saber qué dejaron, quién recibió los beneficios y qué costos asumieron las comunidades.

Más turistas no siempre significan mayor bienestar

México celebra cifras récord de visitantes internacionales, nuevas rutas, ocupaciones elevadas y mayor gasto turístico. Son indicadores importantes, pero no suficientes para demostrar que un destino está funcionando correctamente.

El turismo y bienestar social puede crecer mientras aumenta el precio de la vivienda, se saturan servicios públicos o aparecen problemas de movilidad.

También puede crear empleos que no necesariamente ofrecen buenos salarios o estabilidad, mientras parte importante del gasto termina fuera de las comunidades receptoras.

El verdadero reto consiste en saber cuánto valor permanece en el destino y cómo se distribuye.

Turismo y bienestar social: Medir el impacto

La OCDE propone prestar mayor atención a los efectos sociales del turismo y a la manera en que sus beneficios y costos se distribuyen entre las comunidades.

Esto implica complementar indicadores tradicionales como llegadas, ocupación y gasto con información sobre vivienda, calidad del empleo, congestión, accesibilidad, participación de empresas locales y percepción de los residentes.

Medir la satisfacción de las comunidades permite detectar cuándo el crecimiento turístico comienza a afectar su calidad de vida. La OCDE señala que este tipo de información puede ayudar a desarrollar políticas y modelos turísticos más equilibrados.

Un destino necesita escuchar al turista, pero también a quien vive y trabaja ahí.

México necesita nuevos indicadores turísticos

Turismo y bienestar social en México, esta visión podría traducirse en observatorios turísticos que analicen algo más que el comportamiento del visitante.

También deberían estudiar periódicamente las condiciones de los trabajadores, proveedores locales, residentes, vivienda, movilidad y servicios públicos.

La palabra “derrama” tampoco debería utilizarse como explicación completa del éxito turístico.

Una cifra elevada de gasto no muestra automáticamente cuánto dinero permaneció en la comunidad, quién lo recibió o qué empleos generó.

El agente de viajes también puede participar

Los agentes de viajes tienen una oportunidad dentro de este nuevo modelo de turismo y bienestar social

Recomendar operadores locales, impulsar experiencias responsables y distribuir viajeros hacia regiones menos saturadas puede ayudar a generar un turismo con mayor impacto positivo.

Pero la responsabilidad principal continúa en gobiernos, empresas y destinos, que son quienes deben establecer las reglas e indicadores para gestionar el crecimiento.

No basta pedirle al viajero que sea responsable si el propio modelo sigue premiando únicamente el volumen.

¿Cómo debería medirse el éxito turístico con el yurismo y bienestar social?

El turismo y bienestar social del futuro tendrá que responder preguntas más complejas:

¿Mejoró la calidad de vida de los residentes? ¿Se generaron empleos dignos? ¿Crecieron las pequeñas empresas? ¿Los habitantes pueden seguir viviendo en su comunidad? ¿Los beneficios llegaron más allá de las zonas turísticas?

La OCDE plantea avanzar hacia modelos que equilibren resultados económicos, sociales y ambientales y que generen mayor valor para las comunidades locales.

México tiene la oportunidad de incorporar esta conversación antes de que los problemas obliguen a hacerlo.

Porque llenar aeropuertos y hoteles demuestra que existe demanda.

Lograr que ese crecimiento también mejore la vida de quienes reciben al viajero es lo que realmente demostraría que el turismo tuvo éxito.

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