Gastronomía

Antojitos tradicionales de México que ya quisiera Obama

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Hay restaurantes en México dignos de un chef reconocido, pero también existen antojitos tan únicos y exquisitos, que no necesitan un chef para resultar extraordinarios.

Las gorditas de migajas

También se les conoce como gorditas de maíz quebrado. El maíz blanco o azul es molido a mano y martajado para resultar en una textura más crujiente. El relleno son las migajas del chicharrón, o la denominada “achiclada” que son los sobrantes de las carnitas. Se vuelven más sabrosas con su chile rojo especial.

¿De dónde son?

Bernal, Querétaro

Las guacamayas

El chicharrón duro de esta torta es la estrella, el pico de gallo es el rey, el limoncito será el amigo que todos quieren, pero la salsa picosa será la clave y el boleto de regreso al mismo puestecito de la esquina para pedir otra para llevar.

¿De dónde son?

León, Guanajuato.

Las tiritas de pescado

Se preparan en el restaurante más caro de la zona, pero las tostadas de tiritas de pescado que puedas conseguir en la playa o en cualquier marisquería no tendrán comparación. Desde hace más de 50 años se preparan con pez vela en tiritas, cebollita morada, chile verde, limón y sal. Los pescadores las preparaban sobre los remos, y ahí le entraban sabroso sin más ni más.

¿De dónde son?

Ixtapa-Zihuatanejo, Guerrero.

Los ricos antojitos canarios

Estos antojitos o tamales acompañados de un atole de guayaba o de zarzamora son los favoritos para desayunar o cenar. Están hechos a base de mantequilla y vainilla y su consistencia es distinta a todos los tamales, parece que estás partiendo un pie de queso o un pastel, es demasiado esponjoso. Es como un postre e inevitablemente vuelan.

¿De dónde son?

Valle de Bravo, Estado de México.

También se preparan en Zitácuaro, Michoacán.

Las marquesitas

Tan delicioso es probarlas como ver cómo las preparan. Son amplias tortillas tipo crepa, rellenas de queso de bola y mermelada de zarzamora o fresa, piña, etcétera. Se sirven o se entregan hechas taquito para llevar comiendo y dejarse las manos pegajosas. ¡No hay mejores antojitos!

¿De dónde son?

Yucatán.

Los tacos gourmet-urbanos

Desde que les llegó la ola gastronómica urbana, la onda en Baja California es comer en la calle o en un Food truck para pedirse por ejemplo unos tacos de pulpo a las brasas marinados al pesto, camarones de adobo, ceviche de lenguado marino en salas orientales o los imperdibles tacos de asada de Las Ahumaderas.

¿De dónde son?

Tijuana.

Las tlayudas

Se cree que su nombre proviene de su lugar de origen, en el municipio de Tlacolula. La tortilla de la tlayuda puede llegar a medir más de 40 cm de diámetro con el nivel perfecto de tostado en comal de barro, ni tan suave como una tortilla ni tan dura como una tostada. Y para no pedir más, untada con asiento de puerco, quesillo y el delicioso tasajo y su salsita molcajeteada. ¿Qué opinas de estos antojitos?

¿De dónde son?

Oaxaca.

Los pastes

Son herencia de las antiguas tradiciones inglesas y cada vez los preparan más exóticos. Estas especies de empanadas rellenas de guisos o postres son lo mejor para llenarse con poco, barato, sustancioso y sabroso. Los clásicos son los de carne con papa, frijol, mole verde y rojo o hawaiano. Pero los encontrará también de queso con zarzamora, manzana o hasta chile en nogada en temporada. Se los va a encontrar hasta en las terminales de autobuses pero los buenos son los de Pachuca Hidalgo.

¿De dónde son?

Hidalgo.

Los volovanes

Tienen unos 150 años de existencia se parecen a los pastes pero su origen es distinto y su forma es tipo canastita. Cuenta la historia que un pastelero, don Antoine Careme tuvo la idea de rellenar panecitos de hojaldre, pero antes, cuando los puso a enfriar cerca de la ventana, estos salieron volando, y don Antonine gritó desesperado: “vol au vent”, que en francés significa “voló al viento”. Se rellenan de jamón con queso, atún, jaiba, chorizo, champiñones o algún otro guiso salado.

¿De dónde son?

Veracruz.

La Guajolota

La Ciudad de México tiene muchos antojitos de origen, pero la guajolota está en todas partes. Se dice que si el tamal no está frito no se llama guajolota sino simple y mundana torta de tamal. Pero ya está inserto en nuestro corazón y en nuestro paladar el sabor a manteca con migajón y salsita verde o roja, o mejor una de mole.

¿De dónde son?

CDMX.

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