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Un cenote para cada tipo de viajero

Un cenote para cada tipo de viajero

México

Un cenote para cada tipo de viajero

Un cenote para cada tipo de viajero

Puedes encontrarte con un cenote para cada viajero. Los cenotes son una maravilla natural de México, localizados en la zona peninsular de la república.

Muchos están abiertos al público libremente, otros están concesionados y es necesario pagar cierta cantidad para tener acceso.

Pero muchos otros se encuentran escondidos entre la naturaleza o incluso, dentro de las casas de los oriundos de regiones yucatecas.

Visitarlos resulta básico para los viajeros y nadar en ellos un obligado.

Si buscas en internet, te encontrarás con infinidad de información y fotografías sobre estos regalos de la naturaleza.

Recuerda que los cenotes representaron sitios sagrados para nuestros antepasados, puertas de entrada al inframundo maya.

Hoy hicimos una selección de cenotes, según el tipo de viajero o viajera que te gusta ser.

Un cenote para cada tipo de viajero, el familiar

Un cenote para cada tipo de viajero

Es el que no sale sin su tribu. A este le conviene irse con toda la banda a Kantun Chi, en Riviera Maya.

Es un parque con distintos cenotes cerrados y a cielo abierto en su interior.

A la entrada les brindan chalecos salvavidas y les rentan equipo de esnórquel.

Cuenta con un restaurante para comer delicioso y volver al agua.

Un cenote para cada tipo de viajero, el abusado

Un cenote para cada tipo de viajero

Es el que nada como delfín y hasta se anda certificando como buzo profesional.

A este viajero le encantará el cenote Calavera en Tulum, que en su nivel más bajito tiene 3 metros de profundidad.

Tiene cuatro entradas separadas para el flujo continuo de ríos subterráneos, con profundidad de 19 metros.

Un cenote para cada tipo de viajero, el vaquetón

No le gusta caminar, prefiere casi casi cerrar los ojos y pasar de un cenote a otro como por arte de magia.

A este viajero hay que llevarlo a los cenotes de Cuzamá cerca de Mérida para que sea trasladado por un truck (un transporte jalado por un caballo o un burro que corre sobre vías del tren) por tres distintos cenotes: Chelentún, Chacsinicché y Bolonchojol.

Un cenote para cada tipo de viajero, el que no nada nada

Un cenote para cada tipo de viajero

Si entras al cenote, será solo porque algún gandalla lo aviente.

Para este viajero está el Gran Cenote, ubicado a 4 kilómetros de Tulum.

Tiene forma de media luna y zonas poco profundas para practicar esnórquel sin ahogar al de a lado.

También se puede bucear en otras zonas con profundidades hasta los diez metros si eres buen buceador y ahí mismo te rentan el equipo.

 

Un cenote para cada tipo de viajero, el hippie-fresa

Le gusta la onda orgánica y natural sí, pero sin batallarle mucho.

Para este viajero el cenote Ik Kil tiene preparado hospedaje en casitas mayas de lujo, tienda, restaurante y snack bar.

El cenote cuenta con escaleras con balcones para ver desde arriba cómo la vegetación exótica que cae como cascadas al centro.

Tiene una profundidad de 39 metros, así que hay que sujetarse bien de la orillita si no sabes nadar o usar chaleco salvavidas.

Un cenote para cada tipo de viajero, el pudiente

Un cenote para cada tipo de viajero Xenotes

No escatima en gastos, le gusta que vayan por él y su familia a su hotel y lo regresen, que sea un guía quien le muestre el camino.

También prefiere que el recorrido incluya alimentos y bebidas, es decir, no tener qué preocuparse de nada.

Para este viajero está el Tour Xenotes Oasis Maya de Experiencias Xcaret, que recorre 4 cenotes en el corazón de la selva.

 

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