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Huasca de Ocampo: prismas, duendes, pastes… ¿Y qué más?

Pueblos mágicos

Huasca de Ocampo: prismas, duendes, pastes… ¿Y qué más?

Nos lanzamos hasta el bellísimo Estado de Hidalgo para descubrir una de sus excelsas maravillas naturales: los Prismas Basálticos. Estas formaciones geométricas son muy raras: solo se conocen dos en el mundo, las de Irlanda y las de Huasca, que en esta ocasión es el Pueblo Mágico que visitamos. Como no nos gusta conformarnos, pusimos a prueba su capacidad turística. Por ejemplo: alimentación, transporte, hospedaje, atractivos… ¿Vale la pena ir? Ve la evaluación.

Accesibilidad y transporte

Llegar a Huasca de Ocampo es bastante sencillo, ya sea que vayas en transporte público o en tu propio automóvil. Si viajas en automóvil desde el Distrito Federal, debes llegar primero a la ciudad de Pachuca y de ahí tomar la carretera rumbo a Tulancingo. El traslado completo te llevará unas dos horas y solo tienes que pagar $46.00 en la caseta de Ojo de Agua. Si en cambio viajas en autobús, igualmente tendrás que llegar a Pachuca –el camión ronda los $100.00-. Una vez en Pachuca hay que llegar al mercado Juárez y abordar el transporte suburbano que te llevará a Huasca –cuesta $16.00 a Huasca y $35.00 hasta Santa María Regla-. La carretera está en buen estado y salvo la carga vehicular del centro de Pachuca, se transita libremente. Por su accesibilidad, Huasca se lleva la primera palomita del día… aunque habrá que ponerle un tache en cuanto a la regularidad del servicio suburbano pues, aunque es cómodo el funcionamiento de sus horarios es un misterio.

Hospedaje en  Huasca de Ocampo

Si buscas un hotel lleno de lujo y comodidad quizá Huasca te decepcione un poco, pues no brilla precisamente por su servicio hotelero. Sin embargo, puedes encontrar muy buenas opciones de alojamiento, siendo Los Ócalos y la Hacienda Santa María Regla los más chic. Por supuesto, existen otras opciones más económicas que además resultan agradables y muy limpias. El hospedaje oscila entre los $400.00 y los $2,500.00, así es que cualquier bolsillo es bien recibido. Es importante considerar que el hospedaje en Huasca tiene dos zonas principales: el centro de Huasca y Santa María Regla. Por su hospedaje económico y confortable, Huasca se lleva una palomita más… aunque no le vendría nada mal aumentar los servicios de algunos de sus hoteles.

Alimentación

La mera verdad es que la gastronomía en Huasca no ofrece grandes sorpresas. En su mercado puedes comer sabroso pero no esperes platillos exóticos ni demasiadas experiencias nuevas para el paladar. Eso sí, los pastes y los escamoles están a la orden del día y son una buena opción. En general, la comida en Huasca pasa sin pena ni gloria, rayando en el tache por su limitada diversidad. A pesar de esto, dos opciones se llevan una enorme palomita: la primera es la mermelada de guanábana; la segunda, la cafetería The Coffee Legacy, ubicada a una cuadra del centro de Huasca. La ambientación del lugar es íntima y refinada; el café, bastante más que bueno –pide que te lo preparen en la mesa con prensa francesa- y la tarta de manzana o de pera está sencillamente de lujo.

Información turística

Si quieres planificar tu viaje buscando información en Internet, Huasca se gana un tache, pues su sitio no es muy clarificador que digamos. Pero si te animas a ir un poco a ciegas, la cosa cambia. Justo en el centro de Huasca encontrarás un kiosco que alberga al módulo de información turística. La gente ahí es muy amable y te dará los mejores consejos para sacarle provecho a tu visita. Además, representantes de varias tour operadoras se apostan frente a la iglesia de Huasca para invitarte a realizar distintos recorridos. En ese sentido, Huasca se gana una palomita.

Atractivos naturales

Este es el fuerte de Huasca. En las inmediaciones de la Hacienda de Santa María Regla se encuentran tres puntos de interés natural: los prismas basálticos de la barranca de Alcholoya: columnas negras y grises de hasta cuarenta metros de altura. ¿Lo sorprendente? Esas columnas muestran caras geométricas casi perfectas. Los prismas son bañados por una serie de cascadas que se desprenden de la presa de San Antonio. La segunda maravilla natural de Huasca es Peña del Aire: un enorme monolito que parece flotar y cuya vista es poco más que espectacular. La triada de bellezas naturales la cierra el Bosque de las Truchas, un desarrollo ecoturístico cuya principal actividad es la pesca de trucha arcoíris. Para entrar a estos lugares hay que pagar: $50.00 a los prismas y $25.00 al Bosque de las Truchas. Considera además la renta del equipo de pesca.

Atractivos culturales

Huasca, y en general el Estado de Hidalgo, gozan de un legado poco común en México: la mezcla de lo tradicionalmente mexicano y algunas costumbres de origen británico, pues muchos ingleses se establecieron aquí cuando el negocio minero era el principal motor económico. Gracias a esto, Huasca cuenta entre sus leyendas la continua aparición de duendes traviesos que les juegan bromas a los visitantes. De hecho, en San Miguel Regla existe un museo dedicado a ellos. En términos artesanales, Huasca ofrece a los visitantes diversos objetos de barro rojo –macetas y vajillas principalmente- y creaciones en madera y hierro forjado. A pesar de esto, la difusión de estos atractivos es limitada y está un tanto abandonada. Tache por eso.

Atractivos históricos

El principal atractivo histórico de Huasca tiene que ver con su fundación, siendo la Presa San Antonio el principal legado histórico. Resulta que Huasca nació gracias al impacto de la minería emprendida por Pedro Romero de Terreros en Real del Monte. La riqueza fue tal que se construyeron tres haciendas: San Miguel, Santa María y San Antonio María Regla, cuya conexión con Real del Monte era el pueblo de Huasca. En San Antonio Regla, se construyó una ladrillera que tiempo después fue inundada para crear una planta hidroeléctrica. Como la funcionalidad de esta no fue tan rentable, la presa quedó simplemente como un paraje para la pesca de lobina. Lo más llamativo de este lugar son tres estructuras que sobresalen: la chimenea de la ladrillera; la cúspide de uno de los portales y una serie de arcos. A pesar de haber atraído a personalidades como Alexander von Humboldt, Pedro Romero de Terreros y Melchor Ocampo, a la gente de Huasca parece no importarle mucho difundir su legado histórico. Una pena que se lleve un tache más.

El balance

A pesar de que Huasca tiene algunos pendientes para mejorar su oferta turística, resulta un sitio ideal para los amantes de la naturaleza y no solo por la maravilla de los prismas. Su fácil acceso, su clima semifrío y sus amables costos lo convierten también en un destino ideal para una escapada de fin de semana en pareja. Caminar por sus calles es una experiencia tan grata como subir a la Peña del Aire o pasear por la Presa San Antonio. Un destino sin muchas complicaciones que te permitirá dar un breve respiro y entrar en contacto con la naturaleza.

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